7 de marzo de 2016

Carta a las Instituciones culturales:

Los hechos suscitados en torno a la realización de la primera Feria del Libro Independiente de Valparaíso, organizado por Gladys González con el apoyo del CNCA y de otros estamentos públicos, constituyen un punto de partida para la reflexión y la crítica honesta acerca del modo de producción de ferias del libro en la región.

Nuestro Centro de Investigaciones Poéticas Grupo Casa Azul realizó en el 2008 en conjunto con la Universidad Arcis, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y la Embajada Bolivariana de Venezuela, la 1a Feria del Libro Social y Político y durante el 2014 organizó el “Yo me libro” en conjunto con la Editorial Quimantú V Región. En ambas ferias: la primera, realizada en el Consejo de las Artes y la Cultura y la segunda en Plaza Victoria, aseguramos las convocatorias abiertas, los stand fueron gratuitos, no se cobró entrada y hubo lecturas poéticas que integraron a todos los creadores culturales, porque siempre hemos estado comprometidos en reconocer el derecho a todos de participar en la vida y quehacer cultural.

Sabemos que en Chile no hay un gran desarrollo de los derechos culturales, ya que éstos son de tercera generación. Es decir, son derechos relativamente nuevos por lo que muchas constituciones los recogen de manera somera. Sin embargo, en la constitución chilena existen ciertos derechos que indirectamente contienen estos derechos sociales y culturales. Como por ejemplo, el artículo 1 de la constitución, en donde se obliga al Estado a crear las condiciones sociales que permitan a todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacional la mayor realización espiritual y material posible. Por otra parte, en el pacto internacional de derechos sociales y culturales (ratificado por Chile) se expanden y especifican aún más el ámbito de estos últimos. En el artículo 15 de este pacto los Estados participantes reconocen el derecho de la persona a participar en la vida cultural y se comprometen a asegurar el desarrollo y difusión de la cultura.

Nuestra lucha se centra en el derecho de libertad de expresión y en la obligación del Estado de asegurar la participación cultural de todos los interesados, en igualdad de condiciones y de manera transparente. Nos asisten los derechos constitucionales como la libertad de expresión y de pensamiento. Sobre todo en un espacio público, como el Parque Cultural de Valparaíso, donde se realizó la Feria del Libro Independiente de Valparaíso. Nuestras intervenciones son pacíficas y no realizamos acciones de sabotaje ni nada parecido, por lo tanto, no amenazamos el derecho de asociación de los organizadores de una feria. Tenemos el legítimo derecho de disentir respecto a las formas en que se realiza una actividad privada o pública, estemos o no en razón, ya que eso no es importante para el ejercicio del legítimo del derecho de expresión.

Sabemos que efectivamente la poeta Gladys González tiene derecho a organizar eventos o ferias en la modalidad que a ella le parezca mientras no vulnere las leyes y mientras obtenga las autorizaciones municipales correspondientes, esto, debido a que en Chile la constitución asegura a todas las personas la libertad de asociación entre particulares, pero otra cosa es cuando es el Estado quien organiza o financia este tipo de eventos, en estos casos el Estado está obligado a asegurar la participación de todos los interesados no pudiendo excluir a nadie de manera arbitraria.

El año pasado asistimos a dos reuniones con otras editoriales regionales y escritores, realizadas en la desaparecida librería Lagar, lugar donde se nos propuso trabajar para organizar esta feria. Nos convocó Gladys González de Editorial Libros del Cardo. Sin embargo, el Grupo Casa Azul problematizó la producción de esta feria y pidió transparencia en la adjudicación de los fondos relacionados con su realización; abogamos por asegurar convocatorias abiertas y la gratuidad de los stand. Debido a nuestra crítica, fuimos excluidos de futuras reuniones y al intentar reunirnos con la poeta organizadora (en dos oportunidades) para conversar y plantear nuestros reparos al respecto, decidió no acudir a las citas concordadas, contestar llamadas o responder los correos enviados.

Queremos preguntar al gobierno cómo asume la contradicción que implica el renunciar a la responsabilidad de organizar esta feria y de la misma forma velar para que todos los agentes culturales participen en igualdad de condiciones. El gobierno debe entender que existe una coyuntura marcada por episodios graves en el campo cultural, en donde hay razones de sobra para intervenir, o a lo menos fiscalizar realizaciones como la producción de una feria. Entre los muchos hechos graves acontecidos en el quehacer cultural reciente, nos cabe mencionar:

1. Robos de fondos en el Encuentro Nacional de Escritores por parte de la SECH Valparaíso, hecho que afectó fuertemente la credibilidad de este gremio. Recordemos que hubo una auditoría a su presidente y funcionario municipal Enrique Moro.

2. Acaparamiento por cinco años del stand SECH por parte de Emergencia Narrativa en la Feria del Libro de Viña del Mar. Justamente esta editorial está integrando la Feria del Libro Independiente de Valparaíso.

3. Falta de reflexión crítica de los distintos agentes culturales frente a las políticas culturales del gobierno o de organizaciones culturales.

4. Abierta connivencia entre agentes privados y públicos para callar toda disidencia.

No imaginamos un Estado incapaz de asumir y reflexionar estas problemáticas. Por eso, dejamos constancia que haremos llegar esta carta a toda la institucionalidad cultural regional y nacional, haciendo valer nuestra libertad de expresión. Si de verdad creen en valores como la democracia, comprenderán la gravedad de las políticas culturales irreflexivas que promueven, cuyas consecuencias totalizantes más temprano que tarde, terminarán por decantar en una dictadura neoliberal encubierta bajo un falso manto progresista.


Grupo Casa Azul

Karina García Albadiz (poeta), Patricio Bruna Poblete (pintor y poeta), Diego Rojas Valderrama (poeta y cuentista), Rodrigo Suárez Pemjean (poeta y editor), Héctor Santelices Peña (poeta) y Rolando Jaime Malhue (músico)





ayutun@gmail.com


grupocasaazul.blogspot.cl

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